En serio... una mezcla entre ingenuidad, desconfianza y desazón, se reflejaba en sus ojos mientras le comentaba:
"Mire, normalmente hacemos todo por email, la propuesta, el presupuesto, itinerario... pero le he pedido que venga para estudiar todas las opciones y cerrar directamente el viaje, ya que debido a que usted se marcha el próximo 23 de junio, no disponemos de demasiado tiempo para cerrar todos los vuelos y servicios que desea reservar para visitar Río, Iguazú, Sao Paulo, Manaus y... lo más difícil de todo: Fernando de Noronha.
Si le parece bien y ya que recuerdo las fechas que he me ha comentado por teléfono, empezaremos por ver si podemos hacer el itinerario lógico y después nos centraremos en los servicios terrestres. En base a los días que disponga en cada lugar, le propondremos unas u otras alternativas en destino."
En dos horas de conversación, cambios, vuelos por aquí, números por allá hemos cerrado un viaje que no se entiende de otro modo que no sea:
- Experiència prèvia.
- Formación por parte de los profesionales que trabajan sobre el terreno el destino.
- Buena comunicación entre la compañía aérea y el agente.
- Sintonía entre las actividades, el alojamiento y el propio agente de viajes.
- Conocimiento sobre el terreno de las posibilidades que ofrece el destino.
- Conocimiento de la capacidad de trabajo y respuesta propia y de los múltiples implicados en la organización del viaje.
Para llegar a esto, quizás sobran las medallas, pero me encanta la sensación de haber hecho feliz a alguien solo haciendo reservas. Y es que este viaje, para el cliente, tenía un componente emocional que no comentaré aquí.
Agradezco mucho a Adrià el haber llegado hasta aquí y con esta seguridad en mi mismo. Él me dió la oportunidad de conocer Brasil y me abrió las puertas al mundo de las agencias, los viajes y el turismo. Por supuesto también agradezco a Agama que me sigan apoyando en la comercialización de Brasil, ya que se trata del destino que más trabajo genera con un rendimiento, proporcionalmente comparado con otros destinos, muy bajo.
Pero es que Brasil tiene algo especial. Yo creo que es todo en general y la gente en concreto: como andan, la musicalidad de su lengua, la expresión de su cara, la belleza, sus gestos, la amabilidad, la sonrisa y la alegría... y todo esto en un entorno natural exhuberante en cualquier lugar, culturalmente variado y rico, con fuertes y arraigadas tradiciones indígenas, mutaciones de celebraciones paganas de origen africano o creyentes en Dios enfermizos.
Al irse, me ha dicho: "menos mal que he dado con la persona adecuada, en tu targeta deberías indicar que eres especialista en viajes a Brasil".
Un gran día!




